1988/89: LA TEMPORADA SIN EMPATES

El argentino siempre estuvo orgulloso de los inventos que en todo el mundo están presentes. Desde el Colectivo, el Bypass y la identificación por huellas dactilares, pasando por el Dulce de Leche y la birome. Pero la AFA nunca estuvo exento de esto, ya que desde la calle Viamonte 1366 surgieron algunas creaciones que se llevaron a cabo y hasta hoy unos pocos siguen en pie.
Podemos mencionar desde los promedios del descenso, inventados en 1983 supuestamente para evitar que los equipos grandes desciendan. También algunos que otros desempates por el campeonato, en lugar de darle el título al que tenía mejor diferencia de goles, como pasa en la mayoría de las ligas del mundo.
Pero en 1988, el Presidente de la entidad madre del balompié nacional Julio Humberto Grondona decidió darle una vuelta a aquellos partidos que finalizaran en empate. Así fue como llegaron en la temporada 1988/89 las definiciones por tiros desde el punto del penal, poniéndose un punto extra en juego para el ganador. Se buscaba de alguna manera que el juego tenga un poco más de emoción y se eliminaban (simbólicamente) las igualdades. Además, el ganador sumaba tres unidades en la tabla en lugar de dos como en ese momento, pero a la hora de sumar para los promedios, los triunfos y los empates seguían valiendo como siempre. Un tremendo disparate.
La nueva reglamentación todavía tenía algunos grises. Por eso, se realizó una prueba piloto en La Bombonera para sacarse las dudas y ultimar detalles. El 4 de Septiembre de 1988, una semana antes del comienzo del campeonato, Boca recibía a Independiente. Ambos pusieron lo mejor, pero la casualidad (o no) dio que el encuentro finalice en empate. El resultado fue 1-1, con gol de Diego Fernando Latorre para el Xeneize, mientras que Martín Félix Ubaldi igualó para el Rojo. Llegaba el momento de la verdad para probar al nuevo prototipo, pero el desconcierto tomó el protagonismo en Brandsen 805.
Supuestamente, cada equipo debía patear su tanda con una pelota distinta y en arcos distintos. Los de Avellaneda pateaban en el arco que daba a Casa Amarilla, mientras que los locales lo hacían para el arco del Riachuelo. Desde que terminaron los 90’ reglamentarios hasta el primer penal pasaron 9 minutos. A esto, había que sumarle que entre remate y remate el juez Juan Bava y el línea Orville Aragno caminaban de arco a arco. Además, el despliegue de fotógrafos, camarógrafos de TV y sus tiracables, periodistas y colados hicieron más caótica la escena. Esa tarde de domingo se patearon 18 penales en total, haciendo que el encuentro se estire media hora más. El resultado en cancha fue 8-7 para el Rojo y el resultado en las tribunas fue el aburrimiento: la gente demostraba su descontento y algunos hasta se marcharon en medio de los penales. Igualmente, la AFA nunca dio de baja la idea, pero se modificó para que se patee en un arco a elección.

Boca- Independiente. Partido Piloto de la definición por penales. 4/9/1988


Así, el 11 de Septiembre, dio comienzo la temporada. En ese torneo, Newell’s defendía su condición de Campeón, mientras que San Martín de Tucumán y Mandiyú de Corrientes habían ascendido a Primera. Boca y River, con José Omar Pastoriza y César Luis Menotti respectivamente, se habían armado para pelear el título. En el primero, llegaron Carlos Fernando Navarro Montoya, Juan Simón, Claudio Marangoni, Alejandro Barberón y Walter Perazzo, mientras que regresaba de Francia Carlos Tapia. En el segundo, llegaron 16 jugadores, entre ellos los Campeones Mundiales Claudio Borghi, Sergio Batista y Daniel Alberto Passarella, que regresaba de su periplo de seis años por Italia.
En la jornada inaugural, solo hubo dos encuentros que finalizaron igualados y que debieron ir a los penales. En Caballito, Ferro y Newell’s igualaron 0-0 y el verdolaga se llevó el punto extra al ganar 3-1, mientras que en Córdoba, Talleres y Mandiyú salieron 1-1, ganando en la tanda los locales 4-2.
La segunda fecha, disputada una semana más tarde, tuvo su primera definición “extra-large”. En el Bajo Flores, Deportivo Español enfrentaba a Independiente. En los 90 minutos, igualaron en dos tantos. Jorge Ortega y el “Puma” José Luis Rodríguez anotaron los tantos Gallegos, mientras que Elvio Vázquez y Rubén Darío Insúa hicieron los tantos rojos. En esa tarde, se patearon 28 penales, siendo clave el arquero visitante Sergio Vargas, atajando tres penales que le dieron el triunfo a los de Avellaneda 12-11. Fueron 19 minutos tratando de buscar el ganador del punto extra.

Español 2 (11)- Independiente 2 (12), la primera definición XL del Campeonato. Se patearon 28 remates.


En la tercera fecha (25 de septiembre), se registró la jornada con más definiciones: Fueron ocho sobre diez encuentros. Los que zafaron de la lotería de los penales fueron River, que venció como visitante a San Lorenzo 2-1 en cancha de Huracán y San Martín de Tucumán, que hizo lo propio con Newell’s 1-0 en La Ciudadela. También hubo una fecha con una sola: en la sexta, el Ciclón vencía por penales a Argentinos Juniors en Caballito después de finalizar 1-1.
Los clásicos también sirvieron para definir “un ganador”. En el caso del Superclásico, en la jornada 21 (5 de Febrero de 1989), Boca y River igualaron sin goles en La Bombonera. Esta sería la primera vez oficial en el que los dos equipos más importantes del país debían verse en los penales. Fue triunfo de los Millonarios 4-3, siendo figura su arquero Ángel David Comizzo, atajando dos remates. En La Plata, por la jornada 35, Estudiantes y Gimnasia igualaron 1-1 en 1 y 57, pero el Lobo, gracias a una tremenda actuación de Gustavo Moriconi, atajando cuatro disparos consecutivos, se llevó el punto al ganar 2-0. El de Avellaneda también tuvo su primera vez: por la jornada 36 (21 de Mayo), después de igualar sin tantos, Independiente venció a Racing 4-1 y sumó dos puntos clave para el campeonato que ganaría en la jornada siguiente.

Boca 0 (3)- River 0 (4). El primer Superclásico oficial con penales.


Igualmente, el súmmum de semejante descalabro inventado por un par de argentinos llegó el 20 de Noviembre de 1988. Se jugaba la duodécima jornada del campeonato. En esa tarde, en La Bombonera, San Martín de Tucumán daba la sorpresa al golear a Boca 6-1, pero no fue lo único llamativo de esa fecha. En Ferro, Argentinos Juniors recibía a Racing. En un gran partido, Bichos y Académicos igualaron 2-2. Carlos Ereros y Silvio Rudman hicieron los goles locales, mientras que Walter Fernández y Ramón Ismael Medina Bello hicieron los del equipo de Avellaneda. Como nota anecdótica, Fernando Redondo en el local y el uruguayo Rubén Paz en el visitante se fueron expulsados por tumulto. Al empatar, obviamente debieron ir a la lotería de los penales, pero ninguno de los presentes sabría que iban a ver algo histórico.
Se patearon 44 penales. El partido que arrancó por la tarde terminó entrada la noche. Fue triunfo de Argentinos 20-19. Carlos Goyén, arquero del Bicho atajó dos penales y fueron los que dieron a la larga la diferencia. El aburrimiento empezaba a ser generalizado (duró otros 45 minutos más) y la gente lo hacía saber. El periodista de “El Gráfico” Julio César Pasquato (más conocido como “Juvenal”), presente en Caballito, dijo que “había pasado el partido más largo, más excitante, más cansador, más aburrido y más contradictorio del Fútbol Argentino”.

Argentinos 20- Racing 19. La definición por penales más larga de la historia argentina. FOTO CORTESIA: El Grafico


También hubo dos casos emblemáticos en el que hubo más goles en los 90 minutos que en la propia definición de penales. La primera se dio el 6 de Diciembre de 1988. Por la fecha 15, River recibía a Mandiyú en el Estadio Monumental. La visita ganaba 4-1 y se llevaba tres puntos históricos a su Corrientes natal. José Horacio Basualdo en dos ocasiones, Wilmar Cabrera y Sergio Oddine anotaron los goles visitantes, mientras que José Tiburcio Serrizuela había hecho el gol local. Pero, en el segundo tiempo, el Millonario consiguió la reacción: Pedro Barrios en contra, Abel Balbo y Julio Zamora en tiempo de descuento decretaron el 4-4 final. En la serie de penales, fue más efectivo el equipo de César Luis Menotti y ganó 4-2.
El otro encuentro fue válido por la fecha 22. El 12 de Febrero de 1989, en Córdoba, Talleres recibía a Rosario Central. Se mataron a goles esa tarde en el Chateau Carreras, ya que finalizaron 5-5 y fue uno de los mejores encuentros de la temporada. Adolfino Cañete en dos ocasiones y Alejandro Naninni en tres anotaron para la T, mientras que Edgardo Bauza en dos ocasiones, Ariel Cuffaro Russo, Osvaldo Escudero y Juan Antonio Pizzi hicieron los goles Canallas. En la definición, el local tuvo más suerte y ganó 3-1.
Al correr de las jornadas, la idea del desempate por el punto extra iba perdiendo cada vez más sustento. Hasta la Revista “El Gráfico”, la famosa publicación deportiva del país, lanzó una encuesta que primero arrancó por protagonistas y dirigentes del fútbol para consultar si este método debía seguir en la temporada siguiente o no. Después, dicha pregunta llegó al hincha que iba a la cancha. Durante las jornadas 28 y 29 del Campeonato, en las adyacencias de los Estadios, se ubicaron urnas para que los aficionados que compraban la publicación (en una página de la revista venían las boletas para recortar) dejen su punto de vista. Los resultados fueron más que elocuentes: de unos 14000 votos, el 79% optó por el “NO”. La AFA escuchó el clamor popular y dio de baja los penales para el torneo 1989/1990.
En la fecha 38, el 28 de Mayo de 1989, se le dio cristiana sepultura a esta invención. Hubo cuatro empates para su despedida: En Rosario, Central y Español igualaron 1-1, pero el Gallego se llevó el punto extra. En Vicente López, Platense y el descendido Armenio igualaron con idéntico resultado, pero ganó el Calamar. En Córdoba, Talleres y Argentinos igualaron sin tantos, pero el local venció 10-9 en los tiros desde los doce pasos, mientras que en la Bombonera, Boca venció a Racing 4-3 después de igualar 0-0 en los 90 minutos.
Como anécdota del torneo que ganó el Independiente de Jorge Raúl Solari, sacándole 8 puntos de ventaja a Boca, Mandiyú participó de 19 definiciones en 38 encuentros, siendo el equipo que más lo hizo. El más ganador fue Vélez, con 12, mientras que el que menos lo hizo fue Instituto de Córdoba, con uno. Gustavo Moriconi, arquero de Gimnasia de La Plata, fue el que más penales atajó, con 22. Le siguieron Jorge Sarmiento, de Armenio, con 20 y Jorge Bartero, de Vélez, con 19.

Gustavo Moriconi, arquero de Gimnasia La Plata. El mayor atajador de penales del torneo, con 22.


Fue el debut y despedida de la definición por penales. Algo que nunca había tenido ni sustento ni consenso y que duró un solo año. A la temporada siguiente, volvió la puntuación clásica de esos tiempos (dos puntos al ganador, uno al empate, cero al perdedor). Un invento que hasta el correr de nuestros días no tiene explicación alguna. El torneo “sin empates”: Otra muestra más del increíble Fútbol Argentino.

Independiente. Campeón 1988/89

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