CARRUCEL DE EMOCIONES EN EL DERBY DE MILÁN

Finalizó otro derby de la Madonnina con muchas emociones, el cual terminó con un empate 1-1 con goles de Çalhanoğlu y de De Vrij en contra.

Un Milan-Inter cerraba la jornada 12 de la Serie A, nos esperaba un partido de alto voltaje, el segundo recibía al tercero con un ojo en Napoles, donde los punteros empataban con el Hellas Verona. Era la oportunidad de oro para que cualquiera de los dos recorten distancias con Napoli.

Los Rossoneros llegaban al derby invictos pero con bajas importantes, como lo son los franceses Theo Hernandez y Mike Maignan, el primero por suspensión y el segundo lesionado. Estos serian reemplazados por Ballo-Toure, de pobre partido, provocando el segundo penal de una forma totalmente infantil, mientras que el arquero fue Tatarusanu, quien fue culpable del empate de su equipo, tras tapar el segundo penal del Inter ejecutado por Lautaro Martinez de gran manera.

Las grandes emociones estuvieron todas en el primer tiempo, en el minuto 11 de partido, Frank Kessie, en el acto de pelear una pelota dividida con su ex compañero Hakan Çalhanoğlu, termina cometiéndole penal, una pena máxima la cual el turco recientemente traspasado de Milán a Inter, cambiaria por gol. Se efectuaba la ley del ex en San Siro. 5 minutos después, tras un centro perfecto de Sandro Tonali, Tomori se eleva a cabecear el balón y el holandés De Vrij termina venciendo a Handanovic y convirtiéndose gol en contra, firmando la igualdad en el partido.

Tras esto parecía que el Milán despertaba, prometía mas y tenia al inter contra el arco de su capitán, Handanovic, hasta que en el minuto 27, en una contra del Inter y tras una inocentada del senegalés Ballo-Touré, se pitó otro penal a favor del equipo de Lautaro y compañía. El mismo Lautaro iría a patearlo, el cual lo ejecutó de gran manera, pero en ese momento Tatarusanu, comúnmente suplente del hoy lesionado Mike Maignan, se vistió de héroe y tapó extraordinariamente el tiro del argentino. Luego de esto, los rossoneros eran los que seguían mandando en el partido con grandes destellos del portugués Rafael Leao, solamente amenazados con alguna que otra contra de los neroazzuros, los cuales tuvieron la mas clara del resto del primer tiempo en el minuto 44, donde un desborde de Perisic dejaría con el arco vacío a Barella, el cual sacó un remate débil y central, que rechazó heroicamente un Ballo-Touré que se redimía.

Ya en el segundo tiempo, el partido se volvió trabado, con un ida y vuelta pero que comandaba el Milán, que tuvo claras ocasiones de gol con dos remates de Ibrahimovic, un tiro libre tapado por el arquero rival y un disparo que se fue desviado. Ya en el minuto 90, un tiro al palo de Saelemaekers sería la ultima acción del partido, que fue un empate que no sirve para ninguno de los dos equipos, sonríen desde Nápoles…

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