CON DOS GOLAZOS, PARANAENSE PUSO UN PIE EN LA FINAL DE LA SUDAMERICANA

En la previa, uno se imaginaba un partido que podía ser de a ratos friccionado pero también con un pasaje de oportunidades de gol de ida y vuelta. Por un lado, la presión constante y aluvión de chances de gol que puede llegar a generar a Peñarol cuando está enchufado. Por el otro, el juego de buen de pie de Paranaense, con pases precisos y definiciones certeras del 9 uruguayo David Terans.

En los papeles, el Aurinegro llegaba en mejor forma. Había dejado una gran imagen en la fase anterior ante Sporting Cristal, y en el Clausura había tenido un buen arranque ganándole al campeón del Apertura, el Plaza Colonia. Los brasileños, en cambio, pasaron con dificultad ante la Liga de Quito. Perdieron en la ida y lo dieron vuelta con el ultimo gol de penal. Y en el Brasilerao, venían de una racha muy negativa de un punto en 6 partidos, que logró cortar el finde pasado.


Sin embargo, antes de que pasaron los 2 minutos, donde parecía que Peñarol iba dominar, Terans mete un golazo de chilena tras un error en la salida del arquero Dawson que desentendió a los defensores Kagelmalcher y Ramos. Este golpe tempranero dejó un poco en la lona al equipo local, inclusive los hinchas quedaron descolocados. Peñarol tuvo la posesión de la pelota pero no logró penetrar la compacta defensa brasilera y apenas logra un tiro de fuera del área. Walter Gargano es figura del Aurinegro en los primeros 20 minutos del partido, donde su equipo no se encontraba en la cancha y el aseguraba el medio campo y tiraba el equipo para adelante. El Furacao no arriesga mucho pero cuando aprieta el acelerador, logra superar a la endeble defensa uruguaya con pases rápidos y precisos, con Richard moviendo los hilos.

Peñarol empieza a recurrir a los pelotazos largos y a los centros, de donde terminaría llegando al empate. A los 22 minutos, tras una jugada que empezó Gargano con un pase al 10 Manya, Facundo Torres, y que este le tirara un centro a Álvarez Martínez, el Canario aprovechó el tropiezo de Richard para desmarcarse, la incapacidad del central Ivaldo y la mandó a guardar al arco brasileño.

Este gol fue una inyección de energía para los carboneros. Desde el gol hasta el final de primer tiempo, mostraron su mejor versión. Empezó a presionar las salidas del Paranaense y con pases en profundidad lograba quebrar la resistencia brasileña. Con la gente encendidísima, el trio ofensivo de Torres- Álvarez Martinez-Cannobio se empieza a agrandar. En el equipo Rubronegro, buscaron a Bissoli con pelotazos, logrando sacarle algún susto a Dawson. Pero no logran frenar el aluvión aurinegro, y los nervios iniciales de Peñarol fueron trasladados al equipo de Paulo Autuori. Salvados por la campana, se van al entretiempo.

El segundo tiempo fue totalmente desdibujado, y se jugo como quiso Paranaense. Peñarol sigue teniendo el dominio del esférico pero no logra ser incisivo como en la segunda parte del primer tiempo. La visita cierra todos los huecos y juega con la carta del gol de visitante. Los brasileños hacen tiempo y pican el partido con peleas tanto de los jugadores como desde el banco. Mauricio Larriera mete a Nico Gaitán, quien jugaba su primer partido en Peñarol, esperando que pueda darle la velocidad que le hacia falta al equipo uruguayo pero sus centros no logran conectar con el tridente ofensivo.

Paranaense no propuso mucho ofensivamente en el segundo tiempo. Pero una volea de afuera del área del recién ingresado Pedro Rocha, termina de noquear a Peñarol. Golazo y victoria importantísima. Autori hizo todo bien en la segunda mitad del partido. Paró a su equipo de manera solida atrás, para que los locales no lo pudieran lastimar, e hizo sustituciones acertadas para seguir conteniendo el ataque.

Sobre el final del partido, se dio una particularidad. El arbitro Haro quiso amonestar a Cittadini por protestar pero sin darse cuenta le mostro la roja. Obviamente, se rectificó. La ultima del partido la tuvo el eterno rival de Nacional. Tras un centro al área, Gaitán la bajó y se la dio a Martínez que saco un bombazo que el arquero Santos pudo contener.

Tras el pitazo final, la desazón uruguaya se podía sentir. No pudo quebrar al conjunto de Paraná y ahora deberá buscar la hazaña en tierras brasileñas donde deberá convertir, por lo menos, dos goles para soñar con otra final internacional. Por su parte, Paranaense intentara mantener la ventaja y repetir la hazaña de 2018.

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