COPA LIBERTADORES: SIN DESPEINARSE, FLAMENGO CLASIFICÓ A LA FINAL EN GUAYAQUIL

En el encuentro de vuelta de las semifinales de la Copa Libertadores 2021, Flamengo volvió a derrotar a Barcelona SC por 2-0 con doblete de Bruno Henrique, exactamente igual a como había sido la ida en el Maracaná, pero esta vez en un Estadio Monumental con aproximadamente 16.000 espectadores viendo la caída del equipo dirigido por Fabián Bustos. Con la victoria el Mengao se metió en la final del máximo torneo continental a nivel sudamericano y sueña con repetir el título de 2019.

Para esta revancha, Bustos pensó una modificación táctica en su equipo: del 4-2-3-1 de la ida, con Damián Díaz como enganche, mutó a un 4-4-2 con Michael Carcelén y Bruno Piñatares en el doble cinco. La búsqueda del entrenador fue, principalmente, abrir más juego por las bandas para aprovechar la velocidad de sus extremos y laterales, pero también buscó suplir la baja de Nixon Molina, expulsado en la ida, al agregar otro volante de contención en el medio. Del otro lado, Renato Portaluppi apostó a lo mejor de lo mejor y colocó un once de ensueño que tranquilamente podría competir en el fútbol europeo: Alves; Isla, David Luiz, Caio, Filipe Luis; Arao, Pereira; Ribeiro, De Arrascaeta, Bruno Henrique; Gabigol.

La variante del técnico argentino parecía estar funcionando por los primeros diez minutos del juego, en los que Barcelona generó situaciones a partir de desbordes de Byron Castillo y Adonis Preciado por el sector derecho, sin embargo, los delanteros Mastriani y Garcés nunca pudieron encontrarse (mérito de la defensa de Flamengo) y, para colmo, en las acciones que pudieron culminar con remates al arco, se toparon con un Diego Alves iluminado que fue una de las figuras del partido y de la serie. El tramo inicial fue idéntico al de la ida en el Maracaná, con Barcelona dominando y generando peligro. Además, en apenas dos minutos, David Luiz tuvo que ser reemplazado en Flamengo por una lesión en la ingle. Sin embargo el arranque torcido del Rubronegro esta vez duró menos, ya que a los 17 minutos, tras una desconcentración de la línea defensiva barcelonista, Everton Ribeiro filtró un pase perfecto para Bruno Henrique que, solo frente al arquero Burrai, tuvo tiempo para desparramarlo con una gambeta y definir al arco vacío.

La moral de los ecuatorianos fue evidentemente afectada por el gol, ya que empezaba a liquidar la serie con el resultado global de 3-0. Desde entonces y hasta el final del partido, fue todo de Flamengo. Comenzó a encontrarse De Arrascaeta con Ribeiro y Andreas Pereira, sumado a la amenaza siempre latente de Bruno Henrique por la banda izquierda y la presencia de Gabriel Barbosa en el área (aunque este último desentonó por momentos respecto al resto del equipo). Luego de tambalear por el tanto, Barcelona se ordenó en los últimos minutos del PT pero no pudo recuperar la intensidad del principio. Aún así, desnudó falencias defensivas del Mengao que deberá corregir de cara a la final.

Para el complemento Bustos apostó por la salida de Adonis Preciado para que ingrese Damián Díaz a aportar más juego, asociaciones e inteligencia en la toma de decisiones sobre todo en el último tercio. Poco pudo hacer el Kitu ya que, en apenas cinco minutos, otro fallo defensivo dejó habilitado a Everton Ribeiro mano a mano con Burrai. Repitiendo la fórmula del primer gol, asistió a Bruno Henrique que llegó como una bala por la izquierda y simplemente empujó el balón al fondo de la red ante la estéril salida del arquero barcelonista. Con el segundo gol Flamengo decidió bajarle la persiana al partido, algo que hizo perfectamente ya que Barcelona nunca estuvo cerca del descuento.

Flamengo alcanzó una nueva final de Copa Libertadores, como hace dos años, aunque esta vez Renato Gaúcho no sufrió la eliminación (era DT de Gremio en 2019) sino que celebró la clasificación. Un baño de realidad para Barcelona que, igualmente, hizo un torneo memorable y fue reconocido por su gente una vez finalizado el partido: los jugadores y cuerpo técnico se retiraron entre la ovación de los espectadores que volvían al Monumental después de 574 días. El próximo 27 de noviembre, en el Estadio Centenario de Montevideo (Uruguay), la final de la Libertadores reunirá a los dos últimos campeones, Flamengo y Palmeiras, en el partido que dirimirá quien es el nuevo monarca del continente sudamericano.

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