DE LA CORUÑA PARA EL MUNDO: LA HISTORIA DEL SUPERDÉPOR:

Un equipo que llegó para romper el molde, para pelearle cara a cara a los grandes y quedar en claro que en un poco más de una década dejó una huella en su país y fuera de este. Creería yo, quien escribe estas líneas, y muchos de los que superamos las tres décadas se acordarán de como jugaba, de algunos nombres ilustres de sus jugadores y hasta lo habrán tenido como favorito en algún juego de Fútbol de Play Station 1.
Esta es la historia del Real Club Deportivo de La Coruña, un equipo de la ciudad homónima, capital de la Provincia del mismo nombre y perteneciente a la Comunidad Autónoma de Galicia, al Noroeste de España. Esta ciudad de casi 250 mil habitantes vivió un verdadero cuento de hadas a finales de la década del ochenta, viviendo su punto más alto en el cambio de Milenio y se animó a dejar a su ciudad en lo más alto.
La historia del Fútbol en esta ciudad nace en 1902, cuando un habitante de allí (José María Abalo) trajo este deporte desde Inglaterra y se empezó a practicar en dos puntos importantes: La Plaza de Toros y la Sala Calvet. Esta última locación, será de importancia el 2 de Marzo de 1906. Un grupo de deportistas comandado por Federico Fernández- Amor Calvet decide crear la institución (denominada Club Deportivo de la Sala Calvet) y su primer Presidente es Luis Cornide-Quiroga. El 4 de Febrero de 1909, el Rey Alfonso XIII autorizó al Club a darle el título de “Real”.
Al año siguiente fue parte de la octava edición de la Copa Del Rey, que sería su primera participación a nivel nacional de su historia. Llegó hasta la Fase Final, donde cayó con el FC Barcelona y con el Español FC, un equipo que hoy no existe y se encontraba en Madrid.


En 1929, fue uno de los equipos que tuvo la gran chance de jugar la primera edición de la Liga Española, pero no pudo superar el último escollo y debió conformarse con jugar el Grupo 1 de la Segunda División. Recién en 1941 pudo subir a la Primera División y por ser su primer año, sorprendió a propios y extraños, quedando en el cuarto puesto. En 1945 se produjo su primer descenso a Segunda, pero al año siguiente regresa a la División de Honor.
El “Depor” vivió su primera gran década dorada, entre 1947 y 1957, dónde fue protagonista en más de un torneo. En la Temporada 1948/49, dirigidos por el argentino Alejandro Scopelli (ex jugador de Estudiantes de La Plata), terminaría subcampeón detrás del Atlético de Madrid y la delantera de este equipo fue bautizado como “Orquesta Canaro”,en honor al compositor de tangos y Director de orquesta uruguayo radicado argentino Francisco Canaro. Este fue un término acuñado por el periodista del Diario “La Voz de Galicia” Manuel Ponte Patiño, que vivió en nuestro país, que homenajeó a la delantera por su ritmo de tango en el juego y su eficacia goleadora. Además, eran parte de esa delantera varios Sudamericanos: los argentinos Julio Corcuera, Osvaldo Franco y Rafael García, más el uruguayo Dagoberto Moll. Otra gran figura fue el arquero Juan Acuña, que fue premiado con el Zamora (Trofeo que entrega el Diario Marca al portero que menos recibió goles). Con el tiempo, el Club no pudo sostenerse y terminó bajando de categoría en 1957. Desde allí y hasta 1991, se vio las continuas altas y bajas de categorías del equipo Gallego. No por algo tuvo el mote de “Equipo Ascensor”. Sólo seis años estuvo en Primera (en diferentes etapas) y hasta llegó dos veces a caer a la Tercera (1974-75 y 1980-81). Pero 1988 sería el año bisagra para el equipo Coruñés.
Ese año arrancó con muchos sobresaltos, navegando en el fondo de la tabla de Segunda División y creyendo poco en la posibilidad de salvarse. Esa temporada había hilvanado su peor serie de partidos sin ganar en fila (17), pero en las últimas fechas vio posible el camino al milagro. En la última fecha, los blanquiazules recibían en el Estadio Riazor al Racing de Santander, mientras que el Bilbao Athletic (Filial del club vasco) debía ganar en Jerez. En el último minuto, Vicente terminó marcando un gol agónico que le dio la permanecía y, según muchos aficionados, un tanto que permitió que el Club siga funcionando. Una caída más a la Segunda B hubiese sido devastador en lo económico. Pero llegaría también en el cierre de la Temporada el hombre que cambió todo.
Ese hombre era un Abogado y Concejal del Ayuntamiento de La Coruña, llamado Augusto César Lendoiro. El 13 de Junio, fue elegido como nuevo Presidente de la institución después de conseguir los avales suficientes para su candidatura. Aunque éste tenía experiencia en manejar clubes, no quería en un principio ser el mandamás ya que el presente no era el mejor, deportiva y económicamente hablando.
En las primeras dos temporadas con Lendoiro como Presidente, el Deportivo no llegó a su objetivo de ascender pero se empezaban a ver mejoras. En la 1988/89 quedó décimo en la tabla de Segunda, pero llegó a Semifinales en la Copa Del Rey, quedando eliminado a manos del Valladolid en un polémico partido de vuelta en el José Zorrilla con un gol en Offside en el alargue. En la 89/90, llegó a los Playoffs de Ascenso, pero no pudo conseguirlo. A pesar de que faltaba “cinco para el peso”, había aires de cambio en La Coruña.
La Temporada 1990/1991 se planificó distinto. Lendoiro, con la sangre en el ojo después de la última temporada en la que perdió el Ascenso, fue y apostó a lo grande, armando un equipo de estrellas para poder buscar el tan ansiado objetivo. El DT Arsenio Iglesias estuvo al frente de una plantilla con figuras como Zoran Stojadinovic, el uruguayo Martín Lasarte, Vila, Uralde, Miroslav Djukic, entre otros, mas el gran estrategia surgido de la cantera: Francisco González Pérez, mas conocido como Fran. Ese segundo puesto detrás del Albacete lo catapulta de vuelta a La Liga, después de 18 largos años.
En su primera temporada en la División de Honor, costó adaptarse. Arsenio dejó el banco, ganó la irregularidad y los cambios de DT estuvieron a la orden del día. Recién pudo salvarse del descenso en la Promoción contra el Betis. Pero el verano europeo de 1992 traería grandes novedades por Galicia.
El Club se convierte en una Sociedad Anónima Deportiva debido a la entrada de la ley que amparaba el ingreso de dichas instituciones y a su vez, los fichajes estelares de Lendoiro terminarían creándole un nuevo apodo: “El Super Dépor”. Dos brasileños de la Selección, Bebeto y Mauro Silva, llegaban para que los coruñeses pelearan La Liga cara a cara con el Barcelona de Johann Cruyff (Campeón Español y de la Champions League) y el Real Madrid. El tercer puesto conseguido en la 92-93 no defraudó y lo potenció a futuro. De hecho, estuvo en varias jornadas como líder del torneo, el Arquero Liaño fue premiado con el Zamora y Bebeto fue el Pichichi (Goleador del Campeonato).
La Temporada 1993-94 pintaba optimista para el equipo gallego. El Dépor fue puntero desde la jornada 14 y llegó con la gran chance de ser Campeón por primera vez en su historia. El Riazor estaba lleno y todo estaba dado para una gran fiesta en La Coruña, que debía ganarle al Valencia. Mientras tanto, en el Camp Nou, Barcelona, el escolta, enfrentaba al Sevilla. En el minuto 90, el partido se encontraba 0-0 hasta que el colegiado López Nieto otorgaba penal para el Deportivo. Miroslav Djukic tuvo en sus pies el Campeonato, pero malogró su tiro y el Título se fue para Catalunya, ya que el Barça goleó 5-2. De no creer…
1995 fue el año en el que el Súper Depor consiguió su primer Título, la Copa Del Rey, al vencer a Valencia 2-1 en el Estadio Santiago Bernabéu con goles de Manjarín. Por su parte, La Liga le seguía siendo esquiva: otra vez segundo, detrás del Real Madrid de Jorge Valdano y Ángel Cappa, con el chileno Iván Zamorano intratable. Al año siguiente, llega a la Semifinal de la Recopa UEFA, siendo eliminado por el París Saint Germain. Beneficiado por la Ley Bosman (aumento del cupo de extranjeros en los equipos europeos) y el aumento de los ingresos en los derechos de Televisión, La Coruña pudo darse el gusto de comprar jugadores y potenciar su plantilla. Jugadores de la talla de Rivaldo, Djalminha, Roy Makaay, Naybet, Victor, Diego Tristán, entre otros grandes que se destacaron y formaron el “EuroDepor”. El conjunto de Galicia no sólo se animaba a pelear en España, sino que también iba por Europa.


La temporada 1998/99 fue la de la llegada de Javier Irureta como DT del Deportivo, proveniente del Celta de Vivo, el rival de toda su vida. Fue bastante aceptable, quedando sexto en La Liga (clasificando a la UEFA) y llegando a Semifinales de Copa Del Rey. La siguiente, no fue una más en la vida del equipo coruñés. Un verdadero campañón (con una goleada como local 5-2 al Real Madrid que después sería Campeón de Europa, entre otros grandes resultados) hizo que los fantasmas del ’94 desaparezcan y al fin pueda dar su tanta ansiada vuelta olímpica por primera vez el 19 de Mayo de 2000 en su casa, Riazor, donde ganó 16 de los 19 encuentros que jugó allí. Dos goles del brasileño Donato y uno del holandés Makaay ante el Espanyol le dieron el triunfo y un título más que festejado, con invasión de campo incluido. La alineación: Songo’o; Manuel Pablo, Naybet, Donato y Romero; Victor, Mauro Silva, Flavio Conceiçao y Fran, Djalminha y Makaay. También eran habituales los argentinos José “Turu” Flores y Gabriel Schurrer, el serbio Slavisa Jokanovic y el portugués Pedro Pauleta. A Augusto César Lendoiro se le dio, después de tantas idas y vueltas, su primer gran objetivo, pero quería más. Y ese objetivo era la UEFA Champions League.


Despues del torneo Liguero, vinieron cuatro años en el que el Deportivo no se bajó del tercer lugar en el plano local y se dio el gusto de hacer aceptables papeles en el plano europeo. En medio de ese lapso de tiempo, también se dio uno de los mayores cimbronazos de la historia del Fútbol.
El 6 de Marzo de 2002, Real Madrid celebraba su centenario en el Santiago Bernabéu. Una fiesta que contó con grandes personalidades, desde el Rey Juan Carlos de España hasta el Presidente de FIFA, Joseph Blatter. Pero el plato fuerte de dicho festejo era la Final de Copa Del Rey entre el local (con todos sus “Galácticos”) y el Deportivo. Todo estaba listo para que el Merengue cierre “su” fiesta con un broche de oro a lo grande. Pero Sergio y Diego Tristán le dieron el triunfo a los gallegos (Raúl descontó para el local) y los invitados terminaron siendo los grandes protagonistas de la noche. En ese equipo estuvieron presentes dos argentinos: el hoy DT del Seleccionado Lionel Scaloni y Aldo Duscher.


Pero esa no sería su última gran noche: en las tres participaciones anteriores en Champions, el Depor, a pesar de tener buenos resultados y algunos llamativos como visitante (triunfos en el Parque de Los Príncipes con PSG, en Old Trafford ante el Manchester United, en Munich con el Bayern, en Highbury contra Arsenal y ante Juventus en el Delle Alpi, entre otros) no podía llegar a semifinales. En la temporada 2003/2004, se iba a dar una de las mejores series de la historia de la competencia. El conjunto de Irureta enfrentaba nada más y nada menos que al Campeón de Europa, al Milan, buscando al fin poder quebrar la maldición. La ida fue en el Estadio San Siro el 23 de Marzo de 2004, pero el Deportivo cayó 4-1 ante los rossoneros. La visita ganaba con gol del uruguayo Walter Pandiani, pero el brasileño Kaká, el ucraniano Andriy Schevchenko por duplicado y Andrea Pirlo le dieron el triunfo a los locales. Todo parecía terminado en el conjunto gallego, pero finalmente no sería así. El 6 de Abril en Riazor, se produce el milagro: da su mejor versión goleando 4-0 ante el defensor del título con goles de Walter Pandiani, Juan Carlos Valerón, Albert Luque y Fran. Otra vez La Coruña hacía historia y así se metía entre los cuatro mejores del campeonato. Pero lamentablemente quedaría eliminado con el Porto de José Mourinho (que luego sería Campeón) y las noches mágicas en Riazor parecían llegar a su fin.
El año 2005 se produce el cierre del ciclo Irureta, tras siete temporadas y una mala campaña que incluyó un octavo lugar en La Liga y la temprana eliminación en la Champions sin ganar un partido. Desde allí, comienza el declive del Depor.
Ante la falta de ingresos televisivos, la no clasificación a algún torneo europeo y algunas deudas que acarreaban de años anteriores que no habían sido blanqueadas, el Club se ve obligado a un cambio radical: deberá centrarse en jugadores surgidos de la cantera. Desde 2005 hasta el 2010, fueron años difíciles en el que la mitad de tabla era una posición común. En 2011, volvería a la Segunda División después de 20 años provocado por una campaña bastante pobre.
En 2014, Augusto César Lendoiro deja la conducción del Club. El hombre que lo había salvado a finales de la década del ochenta, dejaba a la institución sumida en una de sus peores crisis. En lo futbolístico, mientras tanto, el Club alternó buenas y malas en la última década. Después de volver en 2011/12 a La Liga, en la 12/13 cayó de vuelta para después regresar en la siguiente, donde permanecería cuatro años. En la 2017/18, sería su última caída a la Segunda División. El presente no es el mejor: hoy está en puestos de descenso a la Segunda B y su consejo de administración renunció a finales de 2019 ante la acuciante crisis económica del equipo Gallego. Hoy se encuentra en Concurso de Acreedores, debe cerca de 100 millones de Euros y la era post-Lendoiro fracturó a su afición de la dirigencia actual. Un conjunto de desbarajustes y excentricidades de la década del 90 que siguen haciendo mella en la actualidad.
Un equipo que se animó a pelearle a los grandes, marcando una época y que sueña en algún momento con volver a sus tiempos de esplendor. Esos inolvidables días a la vera de la Torre de Hércules hoy son recordados con mucha nostalgia por sus aficionados, los neutrales y también aquellos que éramos chicos, en el que veíamos por TV por Cable como este Deportivo de La Coruña jugaba de igual a igual y no se sentía para nada inferior.

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