EL DEPORTE RUSO BAJO LA OSCURIDAD

Rusia está en un momento poco agradable en su vida deportiva, después de tantas glorias a lo largo de toda su historia, vive su momento más difícil y todo indica que no hay salidas posibles. 

 El deporte ruso transita en su momento más delicado de su historia, desde aquellas participaciones olímpicas en tiempos del Zar, hasta recorrer en tiempos de la Unión Soviética un esplendor deportivo que hizo dominar medalleros en varias ediciones de los Juegos Olímpicos. La diversidad de atletas provenientes de las 16 naciones que conformaban la URSS indicaron un nivel superlativo en distintas disciplinas que significó un poderío difícil de vencer, hasta para los propios estadounidenses que no gozaron de esa ventaja en particular entre las filas soviéticas, pero el punto de inflexión tuvo como punto de partida en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980.

El boicot del bloque anticomunista se hizo sentir y grandes naciones como Estados Unidos, Japón y Alemania Federal optaron por no participar de la contienda y a ellos se le sumaron más países que contribuyeron a la participación más baja registrada desde Helsinki 1952.En estos juegos apareció una figura que estuvo implicada en los dopajes rusos en los últimos 10 años, Serguei Portugalov, se desempeñaba como jefe del Instituto de Cultura Física y diseñó un programa de esteroides con sugerencias de alteraciones para ponerlos en marcha en Los Angeles 1984, ya que el mismo estaba preparado desde antes que se conociera el boicot del bloque comunista y al final no pudo ser llevado a cabo. Recién en 1989 un estudio australiano dictaminó que los JJOO de Moscú 1980 pasaron a denominarse “Los juegos de los químicos”.

A continuación, una recorrida cronológica para comprender las polémicas decisiones sin precedentes que tomaron las entidades antidopaje y que diezmaron a Rusia por completo. Los rusos apelaron toda denuncia y sostienen que todo se trata de una operación para ridiculizar a sus deportistas por todo el mundo.  

 CRONOLOGÍA

2007: En la primavera moscovita viajó rumbo a la capital de Rusia un grupo de periodistas occidentales acompañado de un miembro de la World Athletics (IAAF), se dirigen rumbo al “Olimpiskii Complex” una instalación dependiente del ejercito construído para los JJOO de Moscú 1980. Allí concentran un gran numero de deportistas rusos que se preparan día y noche para los Juegos de Beijing 2008, en particular, algunas de las mejores atletas rusas del momento como Tatyana Lebedeva, Tatyana Tomashova y Yuliya Fomenko y en los hombres se encontraba el saltador en alto Andrey Silnov. Todo parecía llevarse con total normalidad y del doping todavía nadie hablaba. Ni deportistas ni entrenadores rusos. 

2008: Los Juegos Olímpicos de Beijing fueron consagratorios para la tropa de atletismo ruso. Andrey Silnov se queda con la medalla dorada en Salto en alto, Gulnara Galkina-Samitova obtiene el oro en los 3000m con obstáculos con record mundial incluído, pero un intercambio de muestras de orina en el control antidopaje trajo consigo suspensiones permanentes para atletas como Yekaterina Volkova, Yulia Chermoshanskaya, Yelena Slesarenko, Tatyana Lebedeva, Ana Chicherova y Maria Abakumova, son acusadas de violar los controles y como castigo se les quitó sus medallas hasta ser descalificadas. 

2009: Posterior a las Olímpiadas de Beijing y el Mundial de Berlín, el titular de la IAAF, Pierre Weiss le escribió una carta al presidente de la Federación Rusa de Atletismo Valentin Valazhnizov. En la misma le planteó que las muestras de sangre registraban algunos de los valores más altos nunca vistos desde que la IAAF empezó a probar y se llegó a la conclusión de los niveles de sangre dopaje mostraron índices que superaron el valor normal. 

2010: La Agencia Rusa de Dopaje (RUSADA) por medio de un empleado, Vitaly Stepanov, empezó a denunciar a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Alegó que RUSADA empleaba dopaje sistemático en los atletas, en total envió 200 correos electrónicos y 5 cartas en menos de 3 años. 

2012: Darya Pishchalnikova, lanzadora de disco, comenzó a enviar información confidencial a la AMA en donde explicaba el dopaje conspirado de RUSADA y un encubrimiento por parte de las autoridades. Los correos fueron vistos por altos mandos de la AMA y hubo un pacto temporal de silencio. La atleta rusa ganadora de la medalla plateada en Londres 2012 fue vetada en mayo de ese mismo año, en consecuencia sus resultados fueron suprimidos y todo concluyó con la quita de su presea. 

2014: El 2 de diciembre se emite un documental “Secreto oficial dopaje: Como Rusia crea sus ganadores”  lanzado por una cadena de televisión alemana “ZDF ARD” en el que pone al descubierto la trama sistemática de dopaje por parte de deportistas olímpicos y paralímpicos. El 15 de diciembre, la Agencia Mundial Antidopaje crea una comisión independiente que se encargará de investigar las denuncias de dopaje en Rusia. 

2015: 9 de noviembre, la comisión independiente liderada por Richard McLaren acusa a Rusia en un informe contundente sobre el dopaje y su encubriento, y recomienda a la IAAF suspender por tiempo indeterminado a la Federación Rusa de Atletismo hasta que el país demuestre un cambio radical. El 10 de noviembre la AMA suspende de inmediato el laboratorio antidopaje de Moscú con las recomendaciones de la comisión independiente. El 13 de noviembre, la IAAF suspende de manera indefinida a la Federación Rusa por las graves acusaciones y el 18 de noviembre la AMA suspende a la RUSADA por violar las normas. 

2016: El 17 de junio en una decisión histórica sin precedentes, la IAAF reconfirma la suspensión de la Federación Rusa por sus escándalos graves de dopaje y decide marginarla de los Juegos Olímpicos de Río. La única atleta que pudo participar fue Darya Klishina debido a que su residencia era en Estados Unidos y alí residió en los últimos 3 años. No obstante, se tuvo que someter a estrictos controles por fuera de los análisis de la RUSADA. 

Al día siguiente, un informe de Richard McLaren reveló que hubo uso de sustancias prohibidas en la delegación rusa de los JJOO de Invierno de Sochi 2014.  El 24 de julio Thomas Bach, presidente del COI decide no sancionar a todos los atletas rusos y delegó a cada Federación Internacional decidir individualmente qué hacer con cada uno de ellos. En total, compitieron 282 deportistas rusos. 

Para los Juegos Paralímpicos, el Comité Internacional decide prohibir a Rusia de participar en Río y la Corte Superior (TAS) ratificó la decisión. El 9 de diciembre, Richard McLaren presentó la segunda parte de su informe, en el mismo reveló que más de mil atletas rusos estaría implicados en el dopaje con el encubrimiento del Estado. 

2017: La AMA permite volver a poner en funcionamiento a RUSADA bajo la supervisión especial de expertos de la entidad británica. A finales de año, el COI sanciona al Comité Olímpico Ruso pero permite que los atletas limpios puedan competir con normalidad en los JJOO de invierno de Pyeongchang 2018, bajo bandera olímpica y un compromiso de cumplir en su totalidad con las medidas previstas por el organismo. El 27 de diciembre, el viceprimer ministro Vitaly Mutkov, principal sospechoso del sistema de dopaje, renunció a su cargo de Jefe organizador de la Copa Mundial de Fútbol Rusia 2018 y días antes dejó de ser el presidente de la Federación de fútbol. 

2018: El 28 de enero, el COI levanta la suspensión a Rusia y le permite competir en Pyeongchang bajo bandera neutral. Dos días después de la ceremonia de cierre de los JJOO, el COI decide levantar la suspensión por cumplimiento en los controles antidoping que dieron 100% negativos, por su parte, el TAS decidió levantar la sanción de por vida de 40 atletas rusos que compitieron en Sochi 2014, de los cuales 11 de ellos fueron medallistas. La AMA readmite los funcionamientos de RUSADA, a pesar de la negativa de Richard McLaren ya que sostenía que no había acuerdo por parte de la Federación Rusa y los laboratorios analíticos de Moscú.

2019: En abril, se publica un informe de la comisión investigadora de la AMA en la que recomienda suspender a la RUSADA por manipulación de informes presentados en enero, su presidente Yuri Gamus y el Ministerio de Deportes ruso desmienten esa versión en defensa de sus posiciones tomadas en el asunto. De este modo, se procedió a suspender a Rusia a organizar eventos deportivos a nivel mundial por cuatro años, en conjunto con una suspensión en donde solo atletas autorizados podrán competir en ellos, siempre bajo bandera neutral.  

 EN LA ACTUALIDAD 

En conclusión, la suspensión tuvo su vigencia en Tokio 2020, los atletas rusos pudieron competir por medio de una apelación que significó poder participar bajo bandera del Comité Olímpico Ruso, pero sin que se pueda escuchar la canción patria de Rusia cuando un competidor subió a lo más alto del podio. El castigo fue tan severo que la propia participación rusa fue cumplidora pero discreta a la vez, la merma de deportistas y las amplias adversidades diezmaron por completo a una delegación que enfrentó un fallo histórico pero polémico.

En total sumaron 20 doradas, 28 plateadas y 23 de bronce y un 5° lugar en el medallero olímpico. Todavía resta saber que pasará de acá a París 2024. Ese mismo año está prevista el levantamiento de la sanción, pero el panorama es incierto y en los próximos tres años veremos a Rusia en cualquier evento y disciplina sin poder competir bajo su bandera nacional. 

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