EL FORTÍN AMARGÓ AL DIABLO

En lo que probablemente terminó siendo el partido de la fecha, Vélez e Independiente igualaron en Liniers 3 a 3 en un partido plagado de emociones.

Los de Avellaneda, como bien dijo su técnico Julio César Falcioni tras la derrota sufrida ante Godoy Cruz la fecha pasada, debían reencontrarse con su juego, mientras que los de Liniers necesitaban ganar para así seguir en alza en la tabla.

En un primer tiempo cambiante, Vélez golpeó de entrada con un gol de Juan Martin Lucero, tras un rebote del arquero Rojo Sebastián Sosa, y todo se encaminaba para que la noche en Liniers, la cual contaba con la tan ansiada vuelta de los hinchas, sea una noche gloriosa con un triunfo para los de la V azulada. Posterior al gol local, en la siguiente jugada, Silvio Romero decretaría el empate para los Diablos y así comenzaría la gran levantada futbolística de los dirigidos por El Emperador.

A continuación a este gol, Independiente empezó a demostrar su mejor despliegue por las bandas y junto al gran nivel de sus volantes, comenzó a tener llegada tanto con centros como con entradas por los callejones que dejaban los mediocampistas del Fortín. Así fue como Independiente pasó al frente, mediante un primer centro fallido, que luego se retomó por la otra banda, el capitán de Independiente empujo el esférico justo debajo del arco y así marcaba su doblete y ponía el encuentro 2-1 en favor del Rey de Copas.

El complemento inició con un Independiente que seguía desplegando su buen juego. A medida que pasaban los minutos, se notaba que estaba mas cerca del tercer gol el conjunto de Avellaneda que los dirigidos por Mauricio Pellegrino del empate. Aunque el visitante jugaba bien, el tercero llegó de la forma menos pensada: una pelota parada que desde el piso y de media vuelta Ayrton Costa introdujo en la red y allí parecía que el partido terminaba. Los dirigidos por Falcioni parecían llegar al cuarto gol y el final del partido se acercaba.

Cuando el partido parecía llegar a su desenlace en los 90 minutos, el empuje de la gente y su emoción por la vuelta al Amalfitani, un Independiente que ya se había quedado sin piernas y un Vélez con ganas, juego y actitud logro el descuento a través de Thiago Almada. 

Matías de los Santos festeja su gol, el cual le dio el empate final al conjunto de Liniers.

Como si fuera poco para el partido, cuando este llegaba al epílogo y marcaba tres minutos del adicional, un centro frontal desde un tiro libre cayó en el área del guardavallas uruguayo del Rojo Sosa y luego de que el hijo del DT velezano, Mateo Pellegrino, -quien estaba en offside- baje el balón al centro del área,  Matías de los Santos, empujó el balón a la red con alma y vida, para que así el dueño de casa alcance el empate final, que se festejó como un triunfo en la vuelta del público fortinero a las canchas.

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