EL GRAN PREMIO DEL BOCHORNO

Una carrera que no fue. Un fin de semana de Gran Premio en Bélgica que lo que menos tuvo fue espectáculo y emoción el domingo en el histórico circuito de Spa-Francorchamps. Lo que sí abundó fue una lluvia torrencial e incesante que fue casi tan protagonista como la polémica, la incertidumbre y la desprolijidad de la FIA y los organizadores.

Solo se giraron tres vueltas detrás del auto de seguridad, donde Max Verstappen se llevó la victoria liderando el pelotón en segunda marcha. George Russell y Lewis Hamilton completaron el podio en lo que fue uno de los papelones más grandes en la historia de la Fórmula 1.

Lo que en la previa pintaba como un fin de semana de los más importantes y esperados del calendario, terminó siendo un verdadero bochorno. Había motivos más que suficientes para poner buenas expectativas en esta carrera, era el reinicio tras receso de verano, se corría nada menos que en el respetadísimo circuito de Spa, con todo lo que significa. Y además, en la reciente paridad, era otro mano a mano en la lucha por el campeonato entre Mercedes y Red Bull.

Sin embargo, la lluvia no dio tregua alguna. El sábado descontroló mucho la clasificación, emparejando más a todos los equipos y sus tiempos y tuvo mucho que ver en un accidente protagonizado por el británico Lando Norris en la Qualy 3, donde salió patinando por el acquaplanning en Eau Rouge, la variante más rápida del circuito y salió hospitalizado sin gravedad.

El domingo, las condiciones fueron mucho peores para desarrollar la carrera, también las dejaron ser.  Realmente los pilotos no podían ver hacia delante por la misma lluvia, la niebla, y por el mismo spray que efectúan los autos en movimiento no llegaban a percibir las luces rojas titilantes de sus competidores.  

También hubo áreas de pequeñas lagunas, hasta incluso sectores rápidos que se podía sentir el aquaplaning, donde el auto giraba en falso y tomaba una trayectoria aleatoria.  

Algo similar a lo de Lando, pero con menor gravedad le pasó también al mexicano Sergio “Checo” Pérez, que se fue ancho en una curva e impacto contra la contención, destrozando la amortiguación de su Red Bull y parte de la dirección. Lo peor es que eso ocurrió en la vuelta de calentamiento previa a la largada en parrilla, fue el detonante y el aviso que se nos venía una incertidumbre y un retraso sobre la carrera. O bien el retraso o suspensión de la misma.

Otro condicionante era la poca luz natural, que con el correr de las horas se acotaba más y más en la tarde europea mientras no había definición alguna sobre la carrera.

Con todo ese contexto, sumémosle que era Spa, un trazado que en condiciones normales ya es muy exigente. Y también los antecedentes recientes del mismo, sin contar lo de Checo ni lo de Lando, en la W series el mismo sábado ocurrió un fuertísimo choque séxtuple, en el que por suerte sólo una fue internada. En lo que va de 2021 ya se contabilizan cerca de 10 accidentes, siendo 6 pilotos que el personal medico tuvo que intervenir. Recordemos también que se cumplió el segundo aniversario de la muerte de Anthoine Hubert,  quien falleció en este circuito y desde entonces se percibe una cierta sensibilidad, tanto del público como del mundo motor.

El desencanto duró más de tres horas, la gente abucheaba en medio del frio y la lluvia, mientras la falta de resolución se daba a conocer. Lo mismo con la gran desprolijidad y la falta de claridad por parte de los organizadores del gran circo, 

En la lógica que “el show debe continuar”, se mandaron la obscenidad de hacer dos vueltas más con el auto de seguridad, la payasada más grande. Hicieron todo lo posible para que se ruede el mínimo de 3 giros para hacer computar por válida la carrera y que reparta la mitad de los puntos, ya que no se logró más del 75% de lo pactado. 

Una carrera que no fue, no hubo ruido, olor a caucho, velocidad ni disputa en pista, una verdadera vergüenza. Solo 3 giros siguiendo al auto de seguridad, los dieron por válidos y se convirtió en la “carrera” más corta de la historia de la categoría. Inédito.

Pero la historia no termina ahí, ni mucho menos, hubo podio, música y champagne, para dar el cierre al show con fiesta, sí.  Verstappen logró su sexto triunfo. Russell, el hombre de Williams, obtuvo su mejor posición en su trayectoria con el segundo lugar, cuando ya era un montón el hecho de salir en la primera fila después de la clasificación. Un fin de semana soñado para él, salvando las distancias.

Tercero fue Hamilton, el más beneficiado, ya que sin exigirse ni despeinarse, logró puntos importantes para mantenerse como líder del ranking de pilotos con 202,5 puntos, en su noveno podio.  De cerca lo sigue el mismo Max con 199,5 puntos, mientras que, tercero se ubica el piloto de McLaren, Lando Norris con 113 puntos.

En el ranking de constructores, Mercedes es el líder con 310,5 unidades, Red Bull de gran campaña, es segundo con 303,5 y el podio lo completa de momento la escudería McLaren.

Ante la polémica  decisión de la Federación Internacional del Automóvil en dar por concluida y computada este bochorno llamado carrera, el resto de los pilotos, no dejaron pasar la chance en mostrar su obvio descontento. 

Carlos Sainz (Ferrari-sumó 0,5-): “Si no hubo vueltas de carrera, no hubo competición, ¡Por qué deberían de dar puntos o resultados?”.

Fernando Alonso (Alpine-puesto 11-): “No había forma de correr hoy, solo fueron situaciones de Safety Car o  bandera roja ¿Cómo van a dar puntos por una no carrera?”

Sebastian Vettel (Aston Martin): “Es una Broma, si quieren recompensar a la clasificación, den puntos por ella”. “¿Qué hicimos hoy? No sé, creí que había que correr el 25% para recibir puntos”.

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