EL TIBURÓN SE COMIÓ AL DIABLO

En un chato partido, Aldosivi, que venía de 8 partidos perdidos de forma consecutiva, derrotó a Independiente por 1 a 0.

Independiente necesitaba ganar ante un equipo al que solo le ganó una vez, incluyendo este ultimo partido. El Tiburón es un rival que siempre le cuesta y esta no fue la excepción. En el amanecer del partido, tras una sucesión de errores en la salida del fondo rojo, y un desconcierto de Lucas Romero, Martin Cauteruccio le robaría el balón al mediocampista defensivo de Independiente y seria el mismo delantero quien colaboró en la presión y quien terminaría definiendo mano a mano frente al uruguayo Sebastián Sosa para decretar lo que sería el único gol del partido.

Desde aquí el partido fue otro, al que se imaginaban ambos entrenadores, porque a raíz de un gol tan tempranero, en el fútbol, los planes siempre se alteran. A lo largo de la primera etapa, los dirigidos por Julio Falcioni, no lograron hacer pie en el campo de juego, pero así y todo tuvieron alguna posibilidad para empatar el encuentro.  Los rojos, tuvieron dos cabezazos, uno de cada uno de sus centrales, primero Insaurralde, que se lo negó el arquero Devecchi, y luego Barreto, quien estrelló su remate de cabeza en el travesaño.  Así sin más, finalizaría el primer tiempo, un tiempo que dejó poco y nada en cuanto a lo futbolístico.

El complemento no sería para nada distinto a la primera mitad. Los dirigidos por Martín Palermo, a raíz de haber convertido, se refugiaban y esperaban a ver si los de Avellaneda dejaban algún espacio en el fondo. Sin generar juego por parte de ninguno de los dos, ambos tuvieron mas chances esta vez. Independiente en los pies de Herrera y Togni, mientras que, mediante centros, los de La Feliz, acechaban para conseguir el gol que podría liquidar el partido.

Finalizando el encuentro, Sergio Barreto se iría expulsado en el conjunto rojo, esta vez vestido de blanco, debido a una doble amonestación. Una expulsión en uno de los mejores y más regulares jugadores que tuvo Independiente a lo largo del campeonato, lo cual es claramente un símbolo de frustración debido a que el equipo cada vez juega peor, y que ahora está noveno, cuando supo estar puntero varias veces en el campeonato.

A posteriori de esta expulsión, Independiente, repito, sin generar juego y sin lograr jugadas colectivas, tuvo el empate en la última jugada del duelo, cuando el juvenil Tomás Pozzo estrelló en el palo un remate de larga distancia que podría haberle dado el gol a los de Falcioni. El encuentro finalizó y los dirigidos por el “Titán”, bajaron a los del “Emperador”, que a medida que corren las fechas se nota que su equipo no encuentra la forma de jugar.

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