¿EN SERIO HAY GENTE QUE DISCUTE A LOS CAMPEONES?

Los títulos de Boca en la Copa de La Liga y del Real Madrid en España y en Europa volvió a traer a la discusión si ser efectivo es menos que jugar bien y generar situaciones. En ambos casos, a pesar de coronarse, se sigue poniendo en tela de juicio su merecimiento.

NOTA DE LA REDACCIÓN: El tema en el que hoy me voy a abocar para realizar esta nota de opinión se hará con las salvedades correspondientes. Obviamente que no vamos a entrar en la comparación del Fútbol que se ve en Europa con el que observamos en nuestro país, más allá de su calidad y todo lo que lo rodea, pero hay un punto en cuestión en el que vale la pena llegar a alguna conclusión.

En apenas seis días, lo que pasó con Boca Juniors en la Copa de La Liga Profesional y lo del Real Madrid en la UEFA Champions League hizo que nuevamente renazca una polémica acerca de aquellos que ven el fútbol por el lado del merecimiento y no por la manera de cómo encajar goles en el arco contrario. Es hora de que, a título personal, echemos por tierra aquellas opiniones de que el Jogo Bonito es espectacular, más allá del resultado final. 

El equipo de Sebastián Battaglia durante el primer torneo de este año en la Argentina fue ampliamente criticado por propios y extraños (debo decir en parte que también lo hice). Era un equipo que, más allá de que los números demuestran lo contrario, vivía en crisis. El León vivió en estos últimos sesenta días pruebas de fuego (o mejor dicho, partido a partido)  para ver si su continuidad en el primer equipo xeneize. 

Pero como yo hablo de los números, también es tiempo de hablar del juego. No es ese Boca vistoso de otros tiempos, en el que solía hacerse fuerte en cualquier cancha, pero es un equipo en el cual no podés perdonarle nada, porque a la primera de cambio podrías sufrir una estocada que puede ser letal. Eso se vio en varios encuentros de este torneo, puntualmente en dos momentos clave del que finalizó con vuelta olímpica: contra Racing en la semifinal, que no tuvo remates al arco, fue ampliamente dominado por el rival e hizo la diferencia en los penales (Agustín Rossi, figura) y contra Tigre, en el que ganaba 1-0 con un gol de Marcos Rojo en el final del primer tiempo, el Matador tuvo cuatro chances netas de empatar y Frank Fabra sacó un zurdazo de otro partido para liquidar la Final y encaminarse a la Estrella 72.

La cuestión que se ponía en la palestra era si la efectividad era más que el manejar la pelota y hacer gala de la posesión. Y Boca, más allá de no tener algo vistoso, hizo gala de sus fortalezas en el arco (no solo Rossi, también se destaca lo de Javier García), una defensa sólida, unos volantes centrales que acompañen a los anteriores (Pol Fernández o Varela) y algún conductor que sepa jugar rápidamente y aprovechar el desorden posicional del rival (Llámese Villa, Romero, Salvio ó Benedetto, cuando le tocó bajar a pelear alguna pelota).

Real Madrid en esta Copa de Europa que ganó tuvo varios de estos trotes y supo sacar la mística que tiene y tuvo en sus 120 años de historia. A pesar de ganar con amplitud La Liga, Carlo Ancelotti no había tenido demasiada banca en la prensa y en parte de la afición y hasta el ensañamiento con el entrenador y algunos jugadores era evidente. En varios momentos de la presente temporada, era notorio su andar ofuscado ante sus detractores. “No me importa si dicen que jugamos bien o mal, me importa que el equipo pueda competir hasta el final y luchar hasta ganar títulos”, fue una de las frases que expresó el italiano tras eliminar a Chelsea en cuartos de final, por citar algún ejemplo.

Sin jugar de manera vistosa pero sacando chapa en los momentos críticos, sorteó tres mata-mata de manera heroica, contra PSG (Dio vuelta un 0-2 en el global), contra Chelsea y Manchester City (fue en ambos al suplementario. Contra los ciudadanos, llegó tras empatar en el global 5-5 en el minuto 92). Para colmo, el entrenador italiano había sido cuestionado tras ganar en su grupo cinco partidos y perder uno, ante el Sheriff de Moldavia en el Santiago Bernabeu.

Soccer Football – Champions League Final – Liverpool v Real Madrid – Stade de France, Saint-Denis near Paris, France – May 28, 2022 Real Madrid’s Vinicius Junior celebrates scoring their first goal REUTERS/Molly Darlington

Varios protagonistas durante este proceso eran los que estaban en el ojo de la tormenta. Que Luka Modric ya estaba acabado. Que Vinicius Junior y Rodrygo no estaban a la altura para defender la camiseta. Que Dani Carvajal no debía ser el lateral derecho Merengue y que Thibaut Courtois no era un arquero para la historia del Madrid. Todos estos discursos se quemaron tras el 1-0 ante Liverpool en París (gol de Vinicius, alguien bancado desde el minuto cero por Ancelotti), en donde los madridistas llegaron en tres ocasiones, anotaron en una y después forjaron su fortaleza a la hora de defender a través de su última línea (Carvajal figura) y su arquero (Courtois sublime). Otro ejemplo en el que la efectividad fue mejor que el Tiki- Tiki

Es hora de acallar a los críticos y asumir que los éxitos y los campeones no se discuten. Es hora de decir que en cierto punto la mística existe para que los que tienen chapa pueden agrandarse y superar partidos que le fueron en el trámite totalmente adversos. También vale confirmar que tales crisis nunca existieron, y en ambos casos, sirvieron de combustible para avanzar, subir peldaños y quedarse con los objetivos importantes. CONTRA TODOS, SIEMPRE ES MEJOR.   

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