LÓPEZ SACÓ PECHO E HIZO HISTORIA

El cordobés José María López conquistó finalmente la carrera de resistencia más dura del mundo, las deseadas y legendarias 24 horas de Le Mans este domingo. Pechito se hizo grande y escribió una nueva página dorada en la historia grande del automovilismo nacional,  transformándose en el segundo piloto en ganar esta prueba después de José Froilán González.

Por Alexis Sangiuliano

El evento automovilístico más importante del calendario del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC), es sin dudas las 24 Horas de Le Mans por simbolismo y por su historia. La carrera que todo piloto quiere ganar, tal es así que ex corredores de renombre del Rally y la Fórmula 1 se vuelcan a esta categoría como Sebastien Loeb, o Fernando Alonso. 

Sin embargo, no solamente basta con ser un gran piloto y un velocista.  Esta prueba es extremadamente difícil, se pone en juego la resistencia misma. Los pilotos tienen que saber gestionar tanto el auto como su misma fatiga, atravesando turnos de noche y con la lluvia. La durabilidad del auto es un factor clave, además del rendimiento a lo largo de un día entero de desgaste en pista.

 Para esta 89ª edición de Le Mans, ya se esperaban condimentos históricos. Por la situación de pandemia, se retrasó  en el calendario excepcionalmente de junio a agosto, para que unas 50.000 personas pudieran presenciar la carrera en Francia, una quinta parte del aforo habitual. A su vez, era la introducción y el arranque de la era de los Hypercars, en la categoría más top que reemplaza a la LMP1.

Pese a todo el contexto, hay una creencia que indica que el propio Le Mans busca a su ganador, y lo encontró para hacer historia. Tras 24 horas y 376 giros al mítico trazado de La Sarthe, el Toyota GR010  Hybrid número 7, del trinomio de López, Mike Conway y Kamui Kobayashi, cruzaba la meta con dos giros de ventaja respecto al Toyota numero 8 de Sébastien Buemi, Brendon Hartley y Kazuki Nakajima. Dando por finalizada la carrera y la espera para subirse a lo más alto del podio.

Fue para la historia lo ocurrido con el oriundo de Río Tercero, que a sus 38 años se convirtió en el segundo piloto argentino en la historia en ganar en La Sarthe después de 67 años. El anterior en lograr la hazaña fue el gran Froilán González, que hizo dupla con  el francés Maurice Trintignant, corrirendo en una Ferrari 375 plus en 1954. 

Se rompió el maleficio. Se terminó la sal. Pechito, entre lágrimas, reclama su victoria que tan esquiva le fue. Incluso siendo el campeón vigente del WEC, esa gloria que le era esquiva.  En medio del festejo, con los ojos rojizos se descargó: “¡Es increíble! No puedo creerlo. Ganamos una prueba muy difícil. Tras tanto quererlo, este sueño se hace realidad. Hace mucho tiempo que perseguía esta victoria… y se nos escapaba. No pude tener un mejor coche que este y mejores compañeros que estos, le estoy agradecido a todo el equipo”.

El cordobés tuvo su revancha y pudo dejar atrás las frustraciones y la impotencia de quedar muy cerca del objetivo en las últimas ediciones. En 2019 fue una mala elección de los neumáticos del sprint final, que terminó en un pinchazo y lo que era una victoria, terminó en un tercer puesto.  La otra desazón se vivió en 2020, dónde por órdenes de equipo y un turbo en falla,  quedaron segundos, viendo como los del #8 del mismísimo Toyota Gazoo Racing se colgaban los laureles otra vez.

En cuanto al equipo Toyota, cosecharon su cuarta victoria consecutiva en Le Mans, mientras se ubican primeros en la tabla de constructores del WEC, al igual que Lopez, Kobayashi y Conway en la tabla general de pilotos de cara a la próxima fecha que será en octubre con las 6 horas de Bahreín.

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