SEVILLA, EL RETORNO DEL 10 A ESPAÑA

Maradona regresaba a tierras que no fueron buenas con él, regresaba a España, pero esta vez a Andalucía, específicamente al Sevilla, Diego era ahora rojiblanco

A Diego todavía le quedaba muchísima magia y el Sevilla fue testigo de eso. Foto: La Sexta

Se cumplen 29 años de la firma del contrato de Diego Maradona con uno de los seis clubes para los que jugó a lo largo de su carrera: Sevilla. Su ingreso sucedió en un momento particular, luego de salir de una suspensión por doping de 15 meses, el 10 se incorporó por una temporada al equipo español.

Esta parte de su vida comenzó en marzo de 1991, donde dio positivo en el doping por cocaína en un encuentro ante Bari, jugando para Napoli. La Federación Italiana le impuso un extenso castigo, Maradona aprovechó para instalarse en su país natal, Argentina, donde es obligado a realizar rehabilitación, por su continuo vínculo con las drogas.

Pasado unos meses, la sanción venció el 1° de julio, después de años en Italia y 750 millones de pesetas, Diego logró alejarse del Napoli e integrarse al equipo que lo esperaba ansioso, Sevilla. Además, el astro gestionó un permiso especial para salir de la Argentina por su tema asociado a los estupefacientes, mientras en Sevilla lo aguardaba Carlos Bilardo, para presentarlo el 28 de septiembre en un amistoso ante Bayern Munich.

Maradona volvía a enfrentarse al Barcelona. Foto: Sevilla

Altibajos futbolísticos sevillanos

Su debut oficial ante el Athletic en San Mamés fue el 4 de octubre de 1992; y de los 29 partidos de los que formó parte, anotó ocho goles y dio 13 asistencias, y el equipo quedó en séptimo lugar en el campeonato.  En su paso por el nuevo club, supo demostrar y regalar actuaciones aún recordadas, como los encuentros entre el Real Madrid y el Barcelona.

El estado físico del diez no era el idóneo, ya que contrapeso lo produjo un desgaste constante con la dirigencia, molesta por el estilo de vida del argentino, salidas nocturnas y ausencias a prácticas incluidas. Esto le trajo, durante la temporada, una lesión en la rodilla, otro foco de conflicto con Bilardo.

Los problemas en la vida del astro se volvieron costumbre, donde tomaba decisiones que ponían en peligro su salud, en este caso, la lesión mencionada. Jugó infiltrado y se peleó con el mismo Bilardo, cuando este le negó un cambio en el entretiempo para sacarlo a los ocho minutos del segundo. 

Los insultos de Maradona hacia su  entrenador, como también la pelea entre ambos, repercutieron en los oídos de la dirigencia, llevando a la ruptura de relaciones con Diego, así firmaron su salida.

Maradona y Bilardo, para el DT fue como un hijo. Foto: Sevilla

Ese fue su último partido acompañando al equipo sevillano, ya que dos meses después lo esperaría otro capítulo en su profesión: el paso por Newell’s de 1993.

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